
Coaching estratégico: desbloquea lo que te impide avanzar de verdad
El coaching estratégico ha emergido como una evolución del coaching personal tradicional, incorporando herramientas más precisas para generar cambios reales. Muchas personas no tienen un problema de falta de objetivos o motivación, sino de bloqueo personal: saben lo que deben hacer, pero no logran hacerlo.
Este enfoque se centra en una cuestión clave: no basta con saber, hay que intervenir sobre aquello que impide actuar.
Cuando el problema no es la falta de recursos
En la mayoría de los procesos de desarrollo personal, las personas ya disponen de capacidades suficientes. Sin embargo, quedan atrapadas en dinámicas como:
• pensar demasiado y actuar poco
• repetir estrategias que no funcionan
• esperar el momento ideal para empezar
Este patrón genera frustración, inseguridad y sensación de estancamiento, afectando tanto al ámbito personal como al coaching profesional.
Las soluciones intentadas: el origen del bloqueo
Uno de los conceptos centrales del coaching estratégico es el de las soluciones intentadas. Se trata de aquellas acciones que la persona repite para resolver un problema, pero que en realidad lo mantienen.
Algunos ejemplos frecuentes:
• intentar motivarse sin pasar a la acción
• analizar constantemente sin decidir
• evitar situaciones que generan incomodidad
Estas estrategias, aunque lógicas, consolidan el bloqueo personal y dificultan el cambio personal.
Del análisis a la acción: el verdadero cambio
El cambio efectivo no se produce únicamente a través de la comprensión, sino mediante la acción. El coaching estratégico propone intervenciones concretas orientadas a romper patrones disfuncionales.
Esto implica:
• introducir acciones específicas y medibles
• modificar comportamientos repetitivos
• generar experiencias que transformen la percepción
El objetivo es claro: pasar del pensamiento al movimiento, facilitando una mejora personal real.
La importancia de la toma de decisiones
Uno de los principales focos de trabajo en coaching personal es la toma de decisiones. Muchas personas quedan bloqueadas por:
• el miedo a equivocarse
• la necesidad de control absoluto
• la búsqueda de certeza total
El enfoque estratégico no elimina la incertidumbre, sino que ayuda a gestionarla, permitiendo decidir de forma más funcional y adaptativa.
Gestión emocional para avanzar
La gestión emocional es otro elemento clave en el proceso. Emociones como el miedo, la duda o la inseguridad no desaparecen, pero pueden dejar de bloquear la acción.
El trabajo consiste en:
• reducir la evitación
• afrontar progresivamente las situaciones
• modificar la relación con el malestar
Esto permite avanzar incluso en presencia de incomodidad, algo fundamental para cualquier proceso de desarrollo personal.
Aplicación práctica en el Centro Terapia Breve Sentirse Bien
En el Centro Terapia Breve Sentirse Bien, integramos el coaching estratégico con herramientas de la Terapia Breve, lo que permite intervenir de forma directa sobre los mecanismos que mantienen el problema.
Nuestro enfoque se caracteriza por:
• intervenciones estructuradas y orientadas a resultados
• reducción del tiempo necesario para el cambio
• foco en la acción y no solo en la reflexión
El objetivo no es únicamente comprender la situación, sino facilitar un cambio personal observable y sostenido en el tiempo.
Conclusión
El coaching estratégico aporta una visión más eficaz del cambio: no se trata solo de fijar objetivos o aumentar la motivación, sino de identificar y modificar los patrones que bloquean la acción.
Cuando se interviene sobre estos mecanismos, la persona recupera su capacidad de decidir, actuar y avanzar, generando una auténtica mejora personal.
Todo ello, nos permite actuar en diferentes campos o roles, tanto personales, como profesionales, deportivos, con organizaciones y grupos.

El estrés no está solo en tu mente: cómo los factores sociales influyen en tu bienestar
Durante décadas, el estrés se ha explicado principalmente como una reacción individual ante situaciones difíciles. Sin embargo, la investigación psicológica muestra que esta visión es incompleta. El estudio de Bonifacio Sandín demuestra que gran parte del estrés psicológico se origina en los factores sociales, es decir, en las demandas, cambios y presiones que surgen en la vida cotidiana y en los diferentes roles que desempeñamos.
Desde esta perspectiva, comprender el estrés no significa únicamente analizar cómo reacciona una persona, sino también entender el contexto relacional y social en el que vive.
Tres fuentes principales de estrés psicológico
La investigación identifica tres grandes tipos de situaciones que pueden generar estrés:
- Sucesos vitales estresantes
Son cambios importantes que obligan a la persona a adaptarse rápidamente. Algunos ejemplos incluyen:
- Separaciones o conflictos de pareja
- Cambios laborales
- Problemas económicos
- Enfermedades o pérdidas familiares
Este tipo de acontecimientos generan lo que se denomina estrés agudo, ya que requieren reajustes significativos en poco tiempo.
- Estrés crónico o estrés de rol
El estrés crónico aparece cuando las demandas se mantienen durante largos periodos. Puede surgir, por ejemplo, en situaciones como:
- Conflictos persistentes en la pareja
- Sobrecarga laboral
- Responsabilidades familiares prolongadas
- Problemas relacionales continuados
A diferencia de los sucesos vitales, este tipo de estrés actúa de forma silenciosa y acumulativa.
- Contrariedades cotidianas
No todos los factores estresantes son grandes eventos. Muchas veces el desgaste emocional procede de pequeñas fricciones diarias:
- discusiones repetidas
- dificultades de comunicación
- tensiones familiares
- problemas organizativos del día a día
Estas contrariedades cotidianas, aunque aparentemente menores, pueden tener un impacto significativo cuando se repiten constantemente.
Por qué el estrés es un fenómeno acumulativo
Una de las aportaciones más relevantes de este enfoque es que los distintos tipos de estresores no actúan de forma aislada.
Por ejemplo:
- un suceso vital puede desencadenar estrés crónico,
- y este, a su vez, aumenta la sensibilidad frente a las dificultades cotidianas.
El resultado es un proceso acumulativo que puede afectar tanto al bienestar psicológico como a la salud física.
El papel del apoyo social y las estrategias de afrontamiento
La investigación también muestra que el impacto del estrés depende en gran medida de los recursos de la persona. Entre los más importantes destacan:
- las estrategias de afrontamiento
- la regulación emocional
- el apoyo social
- la capacidad para reinterpretar los problemas
Cuando estos recursos se fortalecen, las personas pueden reducir significativamente el impacto de los factores estresantes.
Cómo aborda el estrés la Terapia Breve Estratégica
Desde el enfoque de la Terapia Breve Estratégica, el estrés no se entiende únicamente como un problema interno, sino como el resultado de patrones de interacción y soluciones intentadas que no funcionan.
En muchos casos, las personas intentan resolver sus dificultades mediante estrategias que, sin darse cuenta, mantienen o amplifican el problema. Por ejemplo:
- intentar evitar constantemente una situación estresante
- analizar excesivamente el problema
- intentar controlar emociones de forma rígida
La Terapia Breve Estratégica se centra en identificar estos patrones y modificar las dinámicas que mantienen el problema, produciendo cambios concretos en la forma en que la persona afronta las situaciones.
Tratamiento del estrés en el Centro Terapia Breve Sentirse Bien
En el Centro Terapia Breve Sentirse Bien trabajamos desde el modelo de Terapia Breve Estratégica, un enfoque terapéutico orientado a generar cambios eficaces en el menor tiempo posible.
El objetivo no es únicamente comprender el origen del estrés, sino intervenir sobre los mecanismos que lo mantienen en el presente, ayudando a la persona a recuperar el equilibrio emocional y relacional.
Mediante intervenciones estratégicas y técnicas específicas, se trabaja para:
- reducir la intensidad del estrés psicológico
- mejorar la gestión emocional
- modificar patrones de pensamiento y comportamiento que mantienen el problema
- fortalecer recursos personales y relacionales
Conclusión
El estrés no es solo una reacción individual, sino el resultado de la interacción entre factores sociales, demandas cotidianas y estrategias de afrontamiento. Comprender esta dinámica permite intervenir de forma más eficaz.
La Terapia Breve Estratégica ofrece herramientas prácticas para modificar los patrones que mantienen el malestar y recuperar una sensación de control sobre la propia vida.
Referencias:
Sandín, B. (2003). El estrés: un análisis basado en el papel de los factores sociales. International Journal of Clinical and Health Psychology, 3(1), 141–157. https://www.redalyc.org/pdf/337/33730109.pdf
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Terapia Online: misma efectividad, más comodidad
La terapia online desde el Centro Terapia Breve Sentirse Bien ofrece una intervención eficaz, flexible y cercana, con la misma calidad profesional que la terapia presencial, eliminando barreras de distancia y tiempo.
La evidencia científica actual muestra que, cuando se realiza con condiciones técnicas y éticas adecuadas, la psicoterapia online puede alcanzar resultados clínicos comparables a los de la intervención cara a cara en muchos problemas emocionales frecuentes.
Terapia online del Centro Terapia Breve Sentirse Bien: cercana, eficaz y sin distancias
La terapia e incluso el coaching online que ofrecemos se basa, igual que la presencial, en una comunicación humana, clara y respetuosa entre cliente y terapeuta.
A través de videoconferencia segura, la persona expone su problema, sus objetivos y sus dificultades, y el terapeuta analiza la demanda y propone estrategias de terapia breve concretas para avanzar en el menor tiempo posible.
La comunicación es principalmente verbal, pero la cámara permite captar elementos clave del lenguaje no verbal (gestos, expresión facial, tono de voz), fundamentales para ajustar el significado del mensaje y minimizar malentendidos.
Cuando el cliente dispone de un espacio íntimo y tranquilo desde el que conectarse, la calidad de la alianza terapéutica y la comprensión del problema pueden ser equiparables a las de una sesión presencial.
Eficacia de la terapia online: qué dicen los estudios
Los estudios comparativos entre terapia online y presencial señalan que la modalidad de terapia a distancia puede ser igual de eficaz en la reducción de síntomas y en la satisfacción del paciente en trastornos como ansiedad y depresión.
Metaanálisis recientes muestran que la terapia cognitivaconductual online y otros modelos breves obtienen resultados clínicos equivalentes a la intervención cara a cara cuando se cumplen unas buenas condiciones de setting y seguimiento.
Además, la alianza terapéutica, es decir, el vínculo de confianza y colaboración entre cliente y terapeuta alcanza niveles similares en ambos formatos si se cuidan aspectos como el ritmo de la sesión, la escucha activa y el feedback explícito sobre lo que se está entendiendo. Esto respalda que telepsicología no es una versión “rebajada” de la terapia, sino una vía distinta para ofrecer el mismo trabajo clínico.
Ventajas concretas de la terapia online para tu vida diaria
La terapia online aporta beneficios específicos que la convierten en una opción muy recomendable para muchas personas. Entre las ventajas más relevantes destacan:
- Eliminación de barreras geográficas: puedes acceder a un psicoterapeuta online especializado, aunque vivas en otra ciudad o tengas dificultad para desplazarte.
- Mayor flexibilidad horaria: es más fácil encajar las sesiones en agendas con trabajo, familia u otros compromisos, favoreciendo la continuidad del tratamiento.
- Comodidad y privacidad: realizar las sesiones desde casa reduce el tiempo de desplazamiento y puede aumentar la sensación de seguridad emocional.
Estas facilidades suelen mejorar la adherencia al tratamiento y reducen abandonos motivados por logística o falta de tiempo, algo especialmente valioso en un modelo de terapia breve orientado a objetivos.
Seguridad, confidencialidad y ética en las sesiones online
En Terapia Breve Sentirse Bien la intervención se realiza siguiendo las recomendaciones de la Guía para la Intervención Telepsicológica y de la Guía para la Práctica de la Telepsicología del Consejo General de la Psicología. Esto implica:
- Uso de plataformas de videoconferencia seguras y compatibles con los requisitos de protección de datos en salud.
- Cumplimiento estricto del Código Deontológico del Psicólogo, con especial cuidado de la confidencialidad y el manejo responsable de la información clínica.
Evaluar en la primera entrevista si la terapia online es la opción más adecuada o si conviene combinarla o sustituirla por formato presencial en casos específicos.
El objetivo es que puedas beneficiarte de una terapia online cercana y eficaz, con la tranquilidad de que el marco técnico y ético está cuidado al detalle
¿Cuándo encaja especialmente bien la terapia online?
La psicoterapia online puede ser especialmente adecuada cuando desplazarte a consulta es difícil o poco práctico. Por ejemplo:
- Vives lejos del centro o viajas con frecuencia, pero quieres mantener la continuidad con tu terapeuta.
- Tienes horarios laborales o familiares muy ajustados que complican acudir a una consulta física.
- Presentas dificultades de movilidad o condiciones de salud que hacen más cómodo el trabajo desde casa.
Solo en situaciones muy concretas (ciertos cuadros graves, riesgo inminente o ausencia total de privacidad) se desaconseja la modalidad online, valorando alternativas más seguras. En la mayoría de los casos, la terapia online se convierte en una herramienta potente para acercar la ayuda psicológica a tu vida real, allí donde estás.
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Sobre la traición y la confianza en la pareja

¿Os habéis preguntado alguna vez cuál es la peor traición de la confianza dentro del ámbito de la pareja? Lee el post de Miguel Herrador
¿Qué significa la confianza?
Confianza significa compartir nuestros sentimientos, experiencias e intimidad con las personas que se han ganado el derecho a que las escuchemos.
También podríamos decir que la confianza es una forma de vulnerabilidad. Por eso permitirnos ser vulnerables y saber escuchar es algo recíproco, puesto que sin estos ingredientes no se puede establecer confianza. El resultado de esa reciprocidad es una mayor conexión y compromiso. Sin embargo, nunca podremos estar totalmente seguros de que nuestra confianza no será traicionada.
Por confianza entendemos compartir nuestra intimidad con aquellas personas con las que hemos entablado relaciones y que pueden asumir el peso de nuestra vida. Otra característica de la confianza es que la construimos solo en los pequeños momentos.
¿Pero cómo forjamos la confianza entre personas?
Desde luego no es hablando de fútbol y cosas intrascendentes, sino más bien de cosas íntimas. A este respecto, hemos de tener confianza para ser vulnerables, y hemos de ser vulnerables para tener confianza. Cuando una persona nos apoya, nos respeta, es amable con nosotros, nos defiende, y compartimos con ella nuestra vida privada, está creando confianza en nosotros. Otra característica importante es que para tener confianza hay que invertir tiempo, mucho, mucho tiempo. No obstante, para perderla solo basta un instante…
La confianza en la pareja
En el ámbito de las relaciones sentimentales, en cada interacción existe la posibilidad de que conectemos con nuestra pareja o nos alejemos de ella. Estar por nuestra relación cuando nos necesita es crear confianza. Eso es conectar (o ser cómplices) con esa persona en vez de optar por ir a la nuestra. Cuando elegimos darle la espalda reiteradamente, la confianza en la relación de pareja se destruye gradualmente, muy lentamente.
¿Os habéis preguntado alguna vez cuál es la peor traición de la confianza dentro del ámbito de la pareja?
La palabra traición sugiere experiencias de engaños, de cuernos, de dinamitar la confianza, de no ser defendidos de habladurías, de que no nos hayan elegido. Por ejemplo: «prefiere a otra persona antes que, a nosotros, nos ha mentido con respecto a algo muy importante, utiliza nuestra vulnerabilidad en nuestra contra, se ha acostado con otra persona…». Todas estas formas son traiciones. Pero hay una traición que me parece la peor y más terrible de todas: la desconexión.
Esta traición en realidad suele suceder mucho antes que todas las anteriores. Todo comienza cuando a base de distanciarse, nuestra pareja acaba con la complicidad. Me refiero a no preocuparse, a dejar que se pierda la conexión, a no estar dispuesta a dedicar tiempo y esfuerzo a la relación. Es la más peligrosa a la hora de cargarse una relación pues la desconexión siempre suele acabar con las parejas y las amistades.
Cuando las personas que amamos, o aquellas por las que sentimos una profunda conexión, dejan de preocuparse por nosotros, de prestarnos atención, de invertir tiempo o de luchar por la relación, la confianza en la pareja que tanto había costado construir se esfuma.
¿Qué sucede entonces cuando la confianza en la pareja se rompe?
Cuando la confianza en la pareja se rompe dicha desconexión genera vergüenza y los peores miedos: sentimos más que nunca el temor al abandono, miedo a no ser merecedores de amor, y lo que es peor, a no ser dignos de ser amados. Cuando esto ocurre nos sentimos angustiados por dentro y paralizados por fuera. La angustia se instala en nuestro cuerpo y no nos da tregua. Es posible que quien se ha desconectado de nosotros nos diga cosas como estas: «que tiene dudas y está confusa, o que no le escuchamos ni le entendemos, que no le nacen los sentimientos, o que no sabe si nos puede querer como nosotros queremos que nos quieran, que ya no sienten deseo». Si nos han dicho algunas cosas de estas es mejor que salgamos corriendo y cuanto antes mejor….
Lo que hace que esta forma de traición en la pareja sea más peligrosa que un «affaire» o muchas mentiras es que no podemos decir con exactitud de donde proviene la fuente de nuestro dolor: como no hay prueba alguna ni acontecimiento evidente, puede volvernos locos. En esta fase es posible que escuchemos lindezas, por parte de nuestra pareja, como estas: «que estamos amargados y paranoicos, o que estamos demasiado encima, no la dejamos respirar y la agobiamos muchísimo».
Cuando nuestra pareja se ha desconectado ya solemos haberle dicho lo siguiente: «Parece que ya no te importo» o «Tengo la sensación de que ya no sientes nada por mí»; pero no tenemos pruebas, y como no las tenemos, nos puede contestar sin que podamos rebatirle nada y sin que dejemos de hacer en cierto modo el ridículo.
Es importante que sepamos que la mayoría de las formas de traición en pareja no suceden de golpe. Creo que siempre hay el mismo recorrido: primero se desconectan de nosotros (nos echan de su lado rompiendo la complicidad) y después aniquilan nuestra confianza.
La confianza requiere trabajo, atención y compromiso; algo que quien se ha desconectado de nosotros hace tiempo ha dejado de hacer. Cuando esto sucede perdemos nuestra confianza, se destruye nuestra autoestima y perdemos nuestra dignidad. Por eso, si estamos atravesando una etapa donde sentimos que nos han abandonado desconectándose, deberíamos marcharnos volando.
Es importantísimo que cuidemos de nuestra dignidad. No estamos locos. Lo que pasa es simplemente que percibimos que ya no nos quieren. Nos tocará sufrir mucho, pero nos podremos levantar cada mañana y seremos capaces de mirarnos en el espejo sin sentirnos avergonzados de nosotros mismos.
Miguel Herrador
Coach
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Cuando te sientes culpable
La culpa nos puede atormentar, o ser reparadora
En primer lugar, deberíamos distinguir la culpa como sentimiento y la culpa como atribución de una responsabilidad de una actuación incorrecta.
La culpa como sentimiento, suele ser una fuente de sufrimiento y es por eso que normalmente intentamos no sentirla. Me gustaría aclarar que la culpa tiene muy mala prensa, pero a veces es necesaria para darnos cuenta….
Cuando uno siente culpa, es porque escucha una voz interior que le acusa de algo que hizo, pensó o sintió. Y es así porque todos tenemos unas creencias, unas normas, que nos rigen sin que nos demos cuenta de ello. Ellas, nos hacen sentir culpable ante algunas situaciones de la vida…
Debería haber ayudado más a mis padres, me gustan dos chicos a la vez, tendría que jugar más con mi hijo…Siempre que transgredimos una creencia o una norma implícita, nos sentimos mal. Nos inunda la culpa.
La clave está en CÓMO LA CULPA me habla, y qué hacemos con lo que nos dice:
Si la culpa me pone en antecedentes de un error que cometí y me ayuda a reparar este error, la culpa será positiva, no me torturará, me hará sentir RESPONSABLE y desde la responsabilidad, podré reparar el error, el daño o la transgresión. Por desgracia, lo que pasa frecuentemente, es lo contrario, la culpa se convierte en un inquisidor interior que nos tortura constantemente, que ni resuelve, ni mejora la situación, y se nos juega la autoestima.
Por ejemplo: Puede ocurrir que una mamá o un papá tenga que ir a trabajar, dejando a su hijo enfermo, con fiebre en casa a cargo de los abuelos, de un canguro, … Y estando en el trabajo esté pensando continuamente en que tal vez, debería haber puesto una excusa y no ir a trabajar, que no sabe si estará suficiente bien atendido, se acordarán de darle la medicina, etc.
Este tipo de culpa es muy negativa, no nos ayuda en nada, no resuelve la situación, no mejora la condición de su hijo, no mejora tu condición y no te permite concentrarte en el trabajo.
Este diálogo está totalmente relacionado con unas creencias, unas normas no escritas en ninguna parte, hay que aprender a reestructurar estas creencias esas normas implícitas que existen en nuestro interior.
Salir de este dialogo tóxico y negativo de la culpa, depende solo de nosotros:
Si escuchamos el mensaje de la culpa y lo convertimos en un mensaje de responsabilidad y reparación, se puede reestructurar: Has venido a trabajar, porque hoy no podías pedir fiesta, has dejado a tu hijo en buenas manos, estará bien atendido; a media mañana llamaras para saber cómo se encuentra el niño, pedirás que si empeora te avisen… Cuando sea la hora de la medicación, llamarás para recordarlo y al salir del trabajo no te entretengas e iras directa/o a casa, para relevar a tu madre o a la canguro y encargarte tú misma/o del niño. Es lo mejor que puedes hacer ya que tenías que venir a trabajar.
Este nuevo enfoque, me ayuda a pasar de la culpa que tortura a la culpa que repara.
La culpa se puede volver un sentimiento crónico, ya sea porque no podemos reparar porque la persona que nos hace sentir culpables ha fallecido o por haber perjudicado a alguien de una manera irreparable.
Hasta que no se escuche el mensaje de la culpa, no se reestructure, no podremos salir de ella. En el momento que trabajemos este sentimiento, elaborando un aprendizaje y un desarrollo interior, la culpa se desvanecerá dejando paso a una paz interior.
Trabajamos la culpa con diferentes tareas:
- Escribiremos cada día cual es el mensaje que nos envía la culpa, de dónde viene, qué esconde detrás.
- Identificaremos las áreas de nuestra vida donde nos afecta, qué es lo que nos dice ese inquisidor interior. Cuando tengamos claro el mensaje de la culpa, buscaremos cuales son las creencias que lo alimentan.
- El tercer paso será reestructurar para conseguir conocer nuestra responsabilidad. Una vez que la conozcamos podremos reparar y conseguir esa calma tan deseada.

Habilidades para una comunicación efectiva.
Comunicación vacía no es un oxímoron
Como dice el axioma de P. Watzlawick es imposible no comunicar, sea de forma verbal o no verbal, todo comportamiento es una forma de comunicación.
Nos encontramos que tanto en el ámbito personal como en las organizaciones hablamos de comunicación eficaz como la clave para establecer efectivas y buenas relaciones interpersonales.
Pero, ¿qué ocurre cuando la comunicación explícita no es efectiva y además es disfuncional? En terapia breve estratégica (MRI Palo Alto) hablamos de una prescripción paradójica: La conjura del silencio.
¿Qué es la conjura del silencio en terapia breve?
La conjura del silencio en terapia breve refiere a no hablar del problema en concreto y de esta forma cortar el círculo vicioso que produce el hablar una y otra vez.
Para especificar más, la conjura del silencio de terapia breve no se refiere a evitar el conflicto, ni por supuesto negarlo y sí a darle espacios delimitados estratégicamente con una comunicación eficaz para gestionarlo.
Con las emociones de rabia y miedo, cuando hablamos constantemente de lo que nos ha herido o tememos, lo que hacemos es expandirlo, ampliamos esa emoción a todas las parcelas de nuestra vida y limitamos otras más saludables y gratificantes.
Habilidades de comunicación: Escucha y autoexpresión
Como sabemos la comunicación es condición sine qua non de la existencia humana y la comunicación efectiva se puede aprender y desarrollar con ciertas habilidades. El psicólogo David Burns en su libro “Sentirse bien en pareja” establece habilidades de escucha y expresión en Los 5 secretos de la comunicación eficaz que considero son aplicables a cualquier ámbito.
Habilidades de escucha.
Una habilidad de escucha pasa por la técnica del desarme. Es un buen recurso de escucha donde la técnica es reconocer la parte de verdad que hay en una crítica, cuando estamos enfadados todo lo que nos dice nuestro interlocutor lo consideramos negativo, falso o injusto. Es una forma de neutralizar al oponente, “desde tu punto de vista tienes razón”.
También pasa por la empatía. Preguntar, escuchar y comprender a la otra persona sin juzgar, tener empatía de pensamientos y de sentimientos.
“Pensamos con palabras y sentimos con palabras”. José Antonio Marina
Habilidades de auto-expresión.
Es importante, además, desarrollar las habilidades de auto-expresión. Una forma es identificar la emoción y expresar los sentimientos y afirmaciones desde el yo, “siento que…” “me siento…” y no desde el tú, evitando el culpabilizar.
Otra sería las caricias: Encuentra algo que te guste, algo genuinamente positivo para decirle a la otra persona.
La actitud de respeto y de trato de igualdad te hará muy buen comunicador.
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Estar aquí y ahora con la meditación de todos los males
En este post te proponemos un ejercicio para estar presentes en el aquí y ahora: La meditación de todos los males.
Escrito por Miguel Herrador, terapeuta especializado en ansiedad.
“Espérate lo inesperado”. HERÁCLITO
Claves para estar presentes: ¿Cómo funciona la dopamina?
A la dopamina se le llama la molécula de la felicidad y determina mucho más de lo que imaginamos nuestra vida. Se ha descubierto que lo que más le gusta a la dopamina, por encima de todo, es el error de predicción en la recompensa, que consiste en descubrir que algo es mejor de lo que habíamos imaginado que fuese. El error de predicción de la recompensa nos sienta tan bien porque todos nos entusiasmamos ante el hecho de que hay algo nuevo e inesperado que puede mejorar nuestra existencia.
Estar aquí y ahora, el presente, es la fuente más rica y constante de lo inesperado. El hecho de prestar atención a la realidad, a lo que estamos haciendo en cada momento, maximiza el flujo de información que llega a nuestro cerebro. En este sentido, si somos capaces de activar nuestro sistema del aquí y ahora, combinando nuestra atención hacia adentro y hacia afuera, nuestra experiencia sensorial será más completa e intensa. En este hecho radica buena parte del placer de viajar y por este motivo lo nuevo siempre es más intenso.
Se da la circunstancia de que la dopamina influye notablemente en los modelos que elaboramos para predecir el futuro. Pero para crear estos modelos la dopamina necesita datos, y estos provienen de los sentidos. Sin embargo, nuestros sentidos no son infalibles ya que son claramente imperfectos a la hora de leer e interpretar la realidad. Y es así como se nos genera la paradoja de acabar inseguros, cuando lo que pretendíamos era estar seguros.
Si deseas profundizar en este tipo de paradojas te recomendamos los artículos sobre las trampas mentales del miedo.
Ejercicio para estar presentes en el aquí y ahora
Una de las mejores maneras, sino la mejor, de desactivar las preocupaciones que nos causa el futuro y conseguir estar “aquí y ahora”, consiste en practicar el ejercicio de la “Meditación de todos los males”. Los estoicos, hace 2400 años, inventaron esta ejercitación filosófica excepcional y maravillosa. Y se trata de una forma de meditación que hoy se enseña prácticamente en todas las universidades del mundo con el nombre de “intención paradójica”.
Los estoicos aconsejaban meditar todos los días de esta manera diametralmente opuesta a las populares formas de meditación actuales. Tanto los días malos como los buenos. Y para llevarla a cabo, tendríamos que cerrar los ojos o tenerlos abiertos, e imaginarnos de la manera más realista posible y voluntaria, las cosas más terribles que podrían acontecernos. Por ejemplo, podemos imaginarnos que nuestra pareja nos traiciona o nos abandona, que nos despiden del trabajo injustamente, que nos diagnostican una enfermedad grave, que se muere un amigo o un familiar, que el mundo se destruye, que la muerte nos alcanza, etcétera. Si practicamos este ejercicio de meditación regularmente estaremos preparados para cuando la vida nos lo ponga difícil, cosa que ocurre a menudo.
La gran ventaja de esta mediación frente a las demás es que experimentaremos un profundo sosiego al comprobar que nada de lo que habíamos pensado que podría sucedernos acontece. Y también experimentaremos un profundo agradecimiento por conservar todo aquello que nos habíamos imaginado perder. En el caso de que nos suceda algo inesperado, seguro que no será tan terrible si lo comparamos con todos los males que nos hemos atrevido a pensar. Además, lo paradójico y lo bueno de este ejercicio de meditación filosófico es que nuestro cerebro activa la dopamina posibilitando que tengamos esa recompensa a través de lo inesperado y, por tanto, accedamos a la alegría de manera espontánea.
¿En qué consiste esta meditación para estar presentes?
La meditación de todos los males para estar presentes en el aquí y ahora viene de Séneca, uno de los filósofos más influyentes de todos los tiempos. Él explicaba cómo la practicaba diariamente, aduciendo que esta meditación fortalece el alma: “El que prevé que puede suceder todo cuanto puede venir, suavizará el ímpetu de todos los males, que no traen nada nuevo a los que está preparados y esperándolos, y se hacen insoportables solo a los que se creen seguros y esperan solamente felicidad”. Se trata de dedicar entre 20 – 30 minutos al día.
A todos nos vendría muy bien tener el coraje de atrevernos a vivir la vida tal y como se nos presenta, desde el aquí y ahora. Vivimos en un mundo cada vez más sedado mediante medicamentos psiquiátricos que lo único que nos procuran es que nos debilitemos e incapacitemos en extremo. Algo estamos haciendo muy mal cuando huimos de nuestras emociones si se apartan de ese estado irreal permanente al que denominamos felicidad.
Necesitamos sentir, no sedarnos. La práctica de este tipo de meditación nos permite abordar la vida desde una óptica natural y nos facilita estar en contacto con nuestras emociones dejándolas expresarse. Pero también propicia que tengamos todos los días sorpresas agradables e inesperadas, sin el estrés de tener que buscar novedades constantes para que nuestra vida no sea aburrida y tediosa.
Por Miguel Herrador
Recuerda que puedes iniciar un proceso de terapia con un profesional de nuestro equipo. Escríbenos a través de nuestro formulario de contacto (aquí), o reserva una cita informativa gratuita (aquí). Estamos en Barcelona, y ahora también en formato online. ¡Muy cerca tuyo!
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Elegir dudar de las dudas
¿Cómo romper el círculo vicioso de la búsqueda de certezas? ¡Lee este artículo de Miguel Herrador, terapeuta y coach!
«Si me contradigo, me contradigo, contengo multitudes». WALT WHITMAN
«Las dudas con dudas también se curan». MIGUEL HERRADOR
El constructivismo no está interesado en descubrir la verdad que subyace dentro de nosotros y en las cosas del universo. Por el contrario, el constructivismo, como corriente filosófica intenta sistemáticamente llevarnos a aumentar nuestra conciencia operativa. Dicho con otras palabras: el constructivismo no se interesa en «por qué» sino en «el cómo».
Cabe recordar que hace miles de años, en la antigua China, se hablaba de «verdades de esencia» y de «verdades de error». La esencia sólo la encontraremos en la trascendencia, en el más allá, fuera de este mundo.
Y ya que no podemos alcanzar una verdad definitiva (o de esencia), las verdades de error nos pueden servir, en gran medida, para perfeccionar nuestra capacidad de gestionar la realidad. Las verdades de error y las dudas tienen mucho en común; es más, para mí son una misma cosa.
El síndrome de la certeza
La historia de la humanidad está llena de situaciones en las que se puede apreciar que «la verdad» va cambiando en el tiempo. Vamos, que lo que hoy es ampliamente aceptado como verdad inamovible, mañana puede ser que no lo sea. Un buen ejemplo es el siguiente: la tierra, en contra de lo que se creía, no es el centro del universo…
Existe un síndrome obsesivo llamado «síndrome de la certeza» que aparece siempre que intentamos desvelarla incertidumbre, esa cosa abstracta imposible de descifrar, que es inherente al hecho de estar vivos. Ejemplos de este síndrome pueden ser: tener que elegir entre varias carreras en la universidad, cómo saber al cien por cien si se está enamorado, decidir entre ser padre y no serlo, elegir cambiar de trabajo, escoger entre dos personas a las que se ama, etc. Como veis la lista puede ser infinita.
Sin embargo, si elegimos no escoger o no decidir, estamos rompiendo el círculo vicioso de buscar certezas que nos tranquilicen. Se hace necesario por ello, atrevernos a vivir en la incertidumbre y en el no saber.
Aprender a vivir con la incertidumbre
Permitirnos la incertidumbre, la falta de seguridad y la duda a través de dudar de nuestras dudas es un ejercicio estupendo. ¡Tenéis garantizada la sorpresa!
¡Qué bueno es aprender a vivir entre signos de interrogación a los que evitemos dar respuestas! ¡Cómo nos sentiríamos si abrazáramos las dudas y las aceptáramos sin más cuando se nos presentasen!
Recordemos a Pirrón de Elis y su famoso «epojé» o su traducción: «suspendo mi juicio.» Este gran filósofo ya se dio cuenta de que la mayoría de nosotros no puede estar en el presente, porque nos dedicamos a desvelar la incertidumbre en el intento ilusorio de tener el control.
También podemos contestar a las dudas, que son preguntas que nos vienen solas en los periodos de mucha incertidumbre, con otras preguntas. El resultado: su anulación. Nuestro sistema nervioso central no lleva muy bien un aumento progresivo de la incertidumbre, sobre todo si lo provocamos nosotros lanzándole más dudas sobre las que ya tiene. Con ello provocamos un cortocircuito benévolo que devuelve el equilibrio a nuestra razón y a nuestras emociones.
He aquí algunos ejemplos donde elegimos dudar de nuestras dudas:
- Si dudas de “no estar a la altura” puedes contestarte: ¿Cómo sé que no podré estar a la altura…?
- Si dudas de “no ser capaz” puedes preguntarte: ¿Cómo sé que no seré capaz de…?
- Si crees que “puede ocurrir algo malo” puedes decirte: ¿Cómo puedo estar seguro de que ocurrirá lo malo que pienso del futuro?
- Si dudas de “no estar enamorada totalmente” puedes cuestionarte: ¿Cómo puedo estar segura de estar enamorada al 100 por 100?
- Si temes “cometer una grave equivocación”, puedes añadir la siguiente pregunta: ¿Moriré o no moriré si me equivoco gravemente?
Miguel Herrador, terapeuta y coach
Recuerda que si éste u otro problema te aqueja, puedes iniciar un proceso de terapia con un profesional de nuestro equipo. Escríbenos a través de nuestro formulario de contacto (aquí), o reserva una cita informativa gratuita (aquí). Estamos en Barcelona, y ahora también en formato online. ¡Muy cerca tuyo!
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La fuerza de las creencias
La fe y la duda se corresponden una con la otra, son complementarias. Si no se pone en duda nunca nada, tampoco se cree de verdad.
Hermann Hesse
El gran Epicteto, filósofo estoico de la época romana, sentenciaba de una manera muy sabia: no son las cosas las que nos alteran, sino nuestra percepción de las cosas.
Con esta afirmación pretendía que tomáramos conciencia de la diferencia que hay entre el mundo de los hechos y el mundo de las valoraciones, de las interpretaciones, de los puntos de vista sobre los hechos.
Teniendo esto presente sabremos dónde podemos y tenemos que hacer palanca cuando surge un problema o dificultad en nuestras vidas.
¿Qué aspectos de la realidad dependen de nosotros?
Epicteto, como buen estoico, nos enseña a saber distinguir qué aspectos de la realidad dependen de nosotros y cuáles no. Que tenga un accidente y me fracture una pierna, no depende de mí –a no ser que me comporte de una manera temeraria-, pero la actitud que adopte, la reacción que tenga ante este hecho fortuito, sí que depende totalmente de mí. Aquí sí que tengo todo el poder. El poder de amargarme y estar rabioso por el accidente, o el poder de aprovechar este molesto imprevisto para dedicarme a cosas para las cuales nunca sabia encontrar el momento: leer, escuchar música, ver una serie de películas, estar más con mis hijos…
Es decir, nos lo jugamos casi todo no en lo que nos pasa, sino en la percepción, la interpretación de aquello que nos ha pasado, nuestro filtro o creencias.
Entre tu y tu percepción, están tus creencias…
Ahora bien, ¿de qué depende básicamente que tenga una u otra percepción? Pues resulta que, entre yo y mi percepción de la realidad, hay un filtro que la mayoría de las veces funciona de manera automática, inconsciente. ¿Cuál? Nuestras creencias.
Si en el caso del accidente, yo tengo la creencia de que, si actúo con prudencia, si vigilo, si estoy atento y no me expongo innecesariamente a ningún peligro, a mí no me pasará nunca nada. Y eso, además, lo creo de una manera absoluta y radical, ¿cómo creéis que me sentiré después de romperme accidentalmente la pierna? Ya os lo digo yo: fatal. ¿Y qué percepción tendré del suceso? La percepción de una auténtica catástrofe, de algo terrorífico, de haber padecido un auténtico tsunami vital.
Pero… ¿qué con las creencias?
Las creencias son como una segunda piel que se han ido integrando en nuestra mente fruto del entorno familiar en que hemos vivido, de cómo nos han educado, de las cosas que nos han pasado, de las experiencias vividas y de cómo las hemos vivido… Y es que, al final, queramos o no, conscientes o inconscientes, todos tenemos unas determinadas creencias sobre cómo somos nosotros, sobre cómo son o deberían los otros, y sobre cómo es o debería ser el mundo y la vida en general.
Está claro que algunas de estas creencias nos ayudan a encontrar constancias, regularidades, puntos donde anclarnos y poder transitar guiados con una especie de brújula que marca el norte de nuestra vida, desafiando así el fondo siempre incierto, misterioso y enigmático de la existencia.
¿Y qué hay de las creencias limitantes?
El problema se produce cuando nos dejamos guiar por creencias que no nos ayudan a vivir, que son o se han convertido en disfuncionales: la mayoría de las veces porque se han transformado en patrones rígidos, absolutos e inmodificables. Sería, pues, conveniente estar atentos y vigilar cuándo algunas de nuestras creencias que, no nos engañemos, las vivimos como auténticos actos de fe, nos ayudan y cuando nos impiden avanzar y progresar en nuestra vida.
Claro que, la mayoría de las veces, no resulta tan sencillo, porque están tan integradas en nuestra experiencia cotidiana que, ni somos conscientes de hasta qué punto nos condicionan, ni es tan fácil cambiarlas a fuerza de voluntad.
Así las cosas, muy a menudo necesitamos de la presencia de alguna rotura, crisis o fractura vital contundente para que seamos capaces de modificar alguna de nuestras creencias. ¿Qué triste que sea así, no? Quizás. No lo sé. Sólo sé que los humanos somos bastante así: sólo aprendemos de nuestros errores.
CTBSB
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Claves para un buen liderazgo

Francesc Calahorro, máster en Problem Solving y Coaching Estratégico, desarrolla claves para un buen liderazgo, según el tipo de personas que tienes en tu equipo.
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Coaching de equipos: ¿Qué tipo de personas tengo en mi equipo?
“Levantamos primero la polvareda y luego nos quejamos de no poder ver.”
Berkeley
En las artes marciales se utiliza la fuerza del adversario para llevarlo a su propia derrota. De la misma manera, cuando hayamos identificado el tipo de resistencia en nuestro equipo, no lucharemos contra ella, sino que la utilizaremos para producir cambios, enfocados al objetivo. De igual modo que identificamos las resistencias, es de vital importancia en los equipos identificarlas motivaciones. De manera que tendremos que tener en cuenta unos factores más: la técnica o el conocimiento sobre la labor a desempeñar y el problema a resolver o el objetivo a alcanzar.
Clasificación sobre los equipos para un buen liderazgo
En coaching estratégico la motivación del equipo tiene que ser vista igual que sus resistencias individualmente, con lo que nos encontraremos cuatro categorías en las que se pueden dividir:
- TÉCNICA Y MOTIVACIÓN: Personas con conocimientos y actitudes técnicas además de motivadas para conseguir los objetivos planteados al equipo y con conocimientos para la resolución de cualquier dificultad.
- TÉCNICA SIN MOTIVACIÓN: Al igual que en el precepto anterior, son personas con los conocimientos técnicos para afrontar cualquier situación o conocimientos para realizar cualquier objetivo, pero carecen completamente de motivación para ello o para ponerse en marcha. Un buen ejemplo de ello es el síndrome del quemado o burnout.
- SIN TÉCNICA, PERO MOTIVADO: Suelen suplir se falta de conocimiento con una gran actitud y motivación. Están siempre dispuestos a todo y son grandes colaboradores. Suelen ser personas muy bien valoradas y apetecibles para selecciones de RRHH donde hoy en día, la falta de experiencia en determinados campos se valora un 20%, y un 80% la actitud. Nadie se iría a la Luna acompañado de un pesimista.
- SIN TECNICA, SIN MOTIVACION: Si además de no tener conocimientos suficientes para llevar a cabo una labor o un objetivo, además no siente ninguna motivación para ello, podéis imaginar que nadie desearía ir a la Luna con esta persona y ni tan siquiera querría ir a la esquina de abajo. Por suerte en los equipos suele haber pocas de personas de este tipo, pero desgraciadamente las hay impuestas o por méritos propios.
Liderar según rango para que el equipo funcione
No es necesario que en un equipo todos sean de la categoría 1; pero lo que si hay que saber es liderar con cada uno de ellos según su rango para que el equipo funcione y obtenga resultados. Un buen líder sabe manejar las resistencias y la motivación que pueda encontrar en cada uno de los miembros de su equipo. Y las debe saber manejar tanto individual como grupalmente.
Por hacer un símil con el futbol: para que un equipo funcione no necesito a 11 Messi; necesito un Pique todo corazón y fuerza, pero poco técnico; a un Iniesta o un Busquets, todo técnica, pero con poca motivación personal, aunque si de grupo y pertenencia; y quizás también en ese equipo necesito tener uno del tipo 4, si algo sale mal tendré a alguien para echarle la culpa.
Francesc Calahorro, coach y terapeuta.
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